Publicado: 5 de Julio de 2016

res son los elementos que permiten ajustar la exposición en fotografíaapertura del diafragma,velocidad de obturación y sensibilidad ISO.

Una vez repasada la apertura y la velocidad, nos queda el tercero: la sensibilidad ISO. En este artículo repasamos, con un ejemplo práctico, los diferentes resultados de aplicar distintas sensibilidades a la hora de captar una misma escena.La sensibilidad ISO es uno de los factores de los que depende la exposición cuando hacemos una fotografía. Los otros dos son la apertura del diafragma y la velocidad de obturación.

Cuando hemos ajustado en nuestra cámara la apertura que deseamos utilizar para conseguir una mayor o menor profundidad de campo, y hemos ajustado también el tiempo de exposición para capturar el movimiento como nosotros queremos, el recurso disponible con el que aún contamos para conseguir la cantidad de luz que necesitamos a la hor de hacer la foto es la sensibilidad ISO.

Como norma, deberíamos trabajar con el valor ISO más bajo que tenga nuestra cámara que nos garantice que la foto sale correctamente expuesta para los valores de velocidad de obturación y apertura de diafragma deseados.

Y es que, mientras que el uso de la velocidad y de la apertura permiten añadir elementos compositivos a una foto capturando el movimiento o permitiendo definir la zona nítida en la escena, el valor ISO únicamente va a aportar mayor o menor ruido. Así que podríamos decir que, en nuestras fotos, ese ruido es muchas veces el mal necesario por el que tenemos que pasar.

El funcionamiento del sensor

Para entender cómo funciona el ISO, debemos remitirnos al funcionamiento del sensor de nuestra cámara.

El sensor es el chip que se encarga de capturar la imagen cuando hacemos una fotografía. Está compuesto por una malla de miles de celdas fotosensibles en las que se recibe la imagen que forma el paso de la luz por el objetivo.

Cada una de esas celdas genera una corriente eléctrica en presencia de la luz. Esa corriente eléctrica es convertida en valores numéricos que se almacenan en la memoria de la cámara, lo que conocemos como píxeles.

En ausencia de luz, y en relación a la temperatura, cada una de esas celdas genera una cantidad más o menos fija de corriente eléctrica (y datos) al azar.

La sensibilidad de cada uno de los elementos del sensor es fija para el valor ISO más bajo que tenga nuestra cámara.

A partir de ese valor, los índices ISO superiores que nos ofrece la cámara digital se logran, no por un incremento en la sensibilidad de los elementos captores, sino por una amplificación posterior de la señal que estos emiten.

Debido a que estos elementos tienen una emisión de señal de base mas o menos fija, al capturar una señal lumínica débil y amplificarla, también se amplifica una buena parte de la emisión de datos aleatoria del chip, con lo que se mezcla una cantidad de señal aleatoria sin contenido a la señal correspondiente a la imagen.

En física, señal es toda información significativa para construir un mensaje, y ruido es cualquier otro dato que acompañe a la señal dificultando su transmisión, almacenamiento y comprensión. Por tanto, y según la explicación que acabamos de ver, al incrementar el ISO en nuestra cámara se aumenta la relación señal-ruido o la proporción de ruido en nuestra señal.