Publicado: 5 de Julio de 2016

La fotografía de niños es una vertiente fotográfica muy agradecida, que genera una gran satisfacción cuando logramos una buena toma por las emociones que transmite y que supone en muchos casos el motivo por el que muchas personas deciden dar un paso adelante en el mundo de la fotografía.

#1 Gánate Su Confianza Y Llama Su Atención

Cuando se trata de tus hijos o niños muy cercanos a ti, puede no ser necesario este consejo, pero si estás fotografiando a los niños de amigos, o de personas con las que no tienes una estrecha relación, lo primero para lograr buenos resultados es ganarte su confianza y lograr atraer su atención.

Una vez que lo has conseguido, acércate a ellos y pídeles que realicen determinadas acciones o que posen de la forma en que esperas, pero dentro de la libertad y espontaneidad necesaria para lograr resultados naturales. De lo que se trata es de que puedan fiarse de ti y no sentirse amenazados, ni coartados por la persona que está detrás de la cámara.

Cuéntales alguna historia, haz algo cómico, utiliza algún ruido. Esto te ayudará a poder llamar su atención en cada toma, si lo deseas. O a que puedan hacerte caso y seguir tus indicaciones en cada fotografía.

Este paso es fundamental, por lo que no avances al siguiente hasta que no lo hayas conseguido, de él dependerá buena parte del éxito de tus fotografías con niños.

#2 Elige y Prepara La Escena: Playa, Montaña, Parque, Bosque, Jardín…

Aunque lo más importante de las fotografías serán los niños que aparezcan en ellas. Sin duda la elección de un bonito entorno y acorde con el tipo de acción que estén realizando contribuirá a un mejor resultado.

A veces no es posible planear la escena, por ejemplo, decidir que quieres una foto en la playa o en el parque, cuando en realidad estás en la montaña. Pero sí, en una localización determinada, preparar la escena y el fondo de la misma girando sobre nosotros mismos, o modificando el plano o ángulo de la toma con el objeto de lograr un mejor resultado.

#3 Logra Que Estén Cómodos Y Entretenidos

Al hilo de lo comentado en el último párrafo del punto anterior, sea donde sea el emplazamiento de tus fotografías, lo más importante es que los niños puedan estar cómodos y a gusto en el entorno elegido.

#4 Elige La Mejor Hora del Día

Ya sabes de la importancia de la luz en la fotografía, por lo que, como en otro tipo de disciplinas, el trabajar con la luz adecuada también será un punto muy a tener en cuenta en tus fotografías de niños.

#5 Todo Tiene Que Ser Apropiado: También La Ropa Y Complementos

Para lograr una foto de película, no basta con elegir el emplazamiento adecuado, el encuadre apropiado y que los protagonistas de la fotografía irradien la emoción y la vitalidad propia de los niños. Hay un elemento que, aunque pueda parecer ridículo, es importante cuidar: la ropa.

En realidad, la ropa debe acompañar a la escena y evitar llamar la atención. No se trata de tener que salir de compras para la sesión, pero sí de buscar una indumentaria adecuada para la escena. Con la que los niños estén cómodos, que sea acorde con el entorno y que acompañe a lo que queremos transmitir.

#6 No Sólo Debes Dejarles Jugar. ¡Anímales a Hacerlo!

El juego, la acción y la alta actividad es lo que caracteriza a los niños, así que debes potenciarlo en tus fotografías. Sin duda, lograrás transmitir mayores sensaciones a través de este tipo de imágenes.

#7 Cambia El Ángulo De La Toma

No se trata de la vista habitual que tenemos de los niños, ya que éstos suelen estar ahí abajo. Sin embargo, al agacharnos y dirigir la cámara hacia ellos no sólo logramos un resultado diferente y más atractivo, sino que contribuimos a que ellos se sientan más cómodos y nos permiten mostrar el mundo como lo ven ellos.

No tengas miedo a tirarte al suelo y ensuciarte un poco, pues la toma merecerá mucho más la pena que cuando estás completamente erguido y mantienes tu perspectiva habitual del mundo (la de un adulto).

#8 Pon A Prueba Tu Paciencia Y Sé Positivo

Cuando uno está fotografiando niños, debe ser consciente de que los niños necesitan moverse, tienen hambre, tienen sed, tienen sueño, no les gustan las reglas y no entienden el concepto de una sesión de fotos, especialmente si la sesión se alarga. Y lo peor es que pueden experimentar todo esto en fracciones de tiempo muy cortas.

#9 Vacía Las Memorias Y Carga Tus Baterías

Para una sesión de fotos con niños, algo que tenemos que tener muy claro es que el aquí y ahora no va a existir, ya lo hemos comentado en el consejo anterior. Por lo que tendremos que estar muy pendientes del niño, tirar de mucha paciencia y mantener la cámara encendida y lista para disparar en cualquier momento.

#10 El Equipo Más Apropiado

  • Cámara (por supuesto).
  • Teleobjetivo luminoso. Preferiblemente, un zoom tipo 70-200mm será el más versátil y apropiado. Pero si no es posible, un focal fija tipo 50mm, 85mm ó 105mm, también te ofrecerá unos resultados fantásticos. En ambos casos buscamos una focal suficientemente larga y luminosa como para poder lograr profundidades de campo reducidas y así resaltar a los protagonistas.
  • Flash externo. Será fundamental para el uso como luz de relleno frente a la iluminación ambiental en muchas imágenes, así como también para poder congelarla enorme actividad que suelen presentar los niños.
  • Memorias y baterías de repuesto. Por si la sesión se alarga.
  • Otro objetivo. Para complementar al tele puede resultarte oportuno contar con un 24-70 (17-50 en formato DX). Un objetivo que te permitirá ampliar el encuadre para recoger el entorno. Aunque considero que siempre será una segunda lente, siendo el tele mucho más utilizado.
  • Reflector y difusor para modificar la iluminación de la toma.